Qué ver en Sarajevo, el ave fénix de Europa
Que el tren de Mostar a Sarajevo fuera más barato que el autobús (casi la mitad de precio) fue una más que agradable sorpresa. Nos encanta viajar en tren y ya los estábamos echando de menos. Nos dirigíamos a uno de los highlights de nuestra ruta de 2 meses por los Balcanes en nuestro transporte favorito; el trayecto Mostar-Sarajevo está considerado uno de los más bonitos que te puedes encontrar en el país, y damos fe de ello.
Era temprano, pero la señora de la casa donde dormimos en Mostar ya hacía sus tareas. Nos despidió con una sonrisa en la cara, como suelen hacer por aquí; fue una estancia corta pero suficiente para crear un vínculo agradable.
Al llegar, nos encontramos con una capital fascinante. Si te preguntas qué ver en Sarajevo, debes saber que esta ciudad es un evidente cruce de caminos donde varias religiones conviven en armonía. Se la conoce como la «Jerusalén de Europa», ya que en apenas unos metros te puedes topar con una iglesia católica, una ortodoxa, una mezquita o una sinagoga.
Es un claro ejemplo de coexistencia a pesar de la aún latente «guerra fría» tras el conflicto de los años 90 entre los bosnios y los serbiobosnios de la República Srpska, con quienes comparten el país. Mantenerse como una de las joyas de los Balcanes la convierte en una gran ciudad en la que perderse es todo un gusto. Por otro lado, sufrió los horrores de la guerra como ninguna otra en la península balcánica… pero esas heridas van sanando para dar paso a uno de los destinos más interesantes de Europa.
Qué ver en Sarajevo: lo que necesitas saber antes de empezar
Al salir de la estación de tren de Sarajevo, nos dimos cuenta de que nos encontrábamos considerablemente lejos del centro del casco antiguo (Baščaršija), donde queríamos buscar alojamiento. El taxi quedó descartado, ya que queríamos ajustar el presupuesto al máximo, pero es una buena opción para ahorra energías.
Esta vez no había nadie esperándonos para ofrecer habitación como nos ocurría en Croacia. Recorrer unos cuantos kilómetros a pie hasta el centro por una avenida completamente recta era la opción con más sentido para nosotros, así que allá fuimos.


Dónde dormir en Sarajevo: mejores zonas y alojamientos
Elegir la zona adecuada donde alojarse en Sarajevo es clave para aprovechar el viaje, ya que la ciudad se despliega a lo largo de un valle estrecho y muchas de sus barriadas residenciales se extienden por colinas con cuestas muy pronunciadas, como verás más adelante en este post. Nosotros nos dejamos llevar porque no teníamos mucha idea, pero acabamos deduciendo cuáles eran las mejores zonas.
1. Las mejores zonas para alojarse
- Baščaršija (El casco antiguo): el corazón histórico otomano de la ciudad, repleto de empedrado, teterías, bazares y la famosa plaza «de las Palomas», te darás cuenta del por qué.
- Lo mejor: lo tienes todo a mano a pie (Puente Latino, mezquita Gazi Husrev-beg).
- A tener en cuenta: es zona peatonal, por lo que llegar en coche o taxi hasta la puerta del hotel puede ser complicado.
- Ferhadija y centro (Centar): la zona de transición hacia la arquitectura austrohúngara, con avenidas peatonales elegantes, cafeterías y tiendas.
- Lo mejor: terreno llano, excelente conectividad con el transporte público y a solo 5 minutos a pie de Baščaršija.
- A tener en cuenta: los precios suelen ser ligeramente más altos que en la periferia.
- Marijin Dvor (zona moderna): distrito financiero y comercial donde se concentran los grandes centros comerciales, museos y hoteles de cadena.
- Lo mejor: edificios modernos, hoteles con garaje amplio y acceso sencillo en coche.
- A tener en cuenta: queda a unos 20-25 minutos paseando del centro histórico (aunque hay tranvía directo).
Opciones recomendadas según tu presupuesto
| Presupuesto | Alojamiento | Características principales |
| Mochilero / ajustado | Boutique Hostel Franz Ferdinand | Muy céntrico, limpio y con temática histórica sobre la Primera Guerra Mundial. |
| Medio / relación calidad-precio | Isa Begov Hamam Hotel | Un hotel boutique único ubicado en un antiguo baño otomano restaurado junto al río. |
| Gama alta / con encanto | Hotel President Sarajevo | Habitaciones amplias con terrazas y vistas directas al río Miljacka y al casco antiguo. |
También puedes echar un ojo al siguiente mapa y mirar qué opciones hay más.
De la Avenida de los Francotiradores a la historia de la guerra
Por el camino vimos edificios gigantes y centros comerciales modernos, pero también inmuebles tiroteados y medio en ruinas. Sin saberlo en ese momento, estábamos caminando por la famosa «Avenida de los Francotiradores» (Snajperska aleja), lo que nos hizo tragar saliva.
☆ Contexto: Guerra de Bosnia y Herzegovina
Se puede decir que Bosnia y Herzegovina fue el país peor parado en la guerra de los Balcanes, a diferencia de la breve guerra de Eslovenia o la guerra en Croacia, Bosnia y Herzegovina y en especial Sarajevo fue la más vapuleada con diferencia. Todo comenzó cuando Bosnia y Herzegovina logró la independencia siguiendo los pasos de Eslovenia y Croacia. La guerra empezó un 16 de abril de 1992 y terminó un 14 de diciembre de 1995 con la firma de un tratado en París, 4 años de constante guerra.
Fue la más intensa de los Balcanes por una combinación de circunstancias, sobre todo las politicas y religiosas. Los serbios ya habían perdido Eslovenia y Croacia, eso sumado al referéndum a favor de la independencia de Bosnia y Herzegovina activaron todas las alarmas.
Perdian aún más terreno con lo que reaccionaron de una forma tajante y exagerada, esta vez no estaban dispuesto s a dejarlo pasar, sobre todo la recién formada República Sprska* dentro del mismo país, serbiobosnios cristianos que hicieron la guerra, sobre todo realizando «un sitio» en las 5 colinas que forman y rodean el valle de Sarajevo asediando con artillería pesada a un fácil objetivo como era Sarajevo, que no hace mucho celebraba unos Juegos Olímpicos de Invierno. El ejercito de la República Sprska junto la ayuda serbia asediaron con terror y muerte con sus tanques y francotiradores durante 4 largos años con la esperanza de que los bosnios cedieran el poder a los serbios, cosa que nunca conseguirían, el «sitio» más largo de la historia moderna.
La razón étnica en la guerra también tuvo gran peso ya que la gran cantidad de musulmanes que hay en Bosnia y Herzegovina fueron perseguidos por el ejército serbiobosnio, haciendo atrocidades como el genocidio/masacre contra los bosnios musulmanes de Srebrenica, uno de los más graves de la historia de la humanidad, una limpieza étnica comparable con la de los nazis que muchos desconocen.
Tras parar en un centro comercial a desayunar, descansar hombros y piernas y aprovechar el wifi gratuito, continuamos la caminata. Esta vez nos acompañó una pareja de perros callejeros que, tras una caricia rápida, decidieron seguirnos fielmente. En Sarajevo verás que muchos perros llevan una chapa de plástico grapada en la oreja: significa que están vacunados, esterilizados y registrados por las autoridades locales para controlar la población canina. Son animales muy nobles y acostumbrados a la gente. Esto fue hace ya algunos años, por lo que no sé si seguirá siendo así.
Ya en el centro, nos abordó un hombre al vernos con las mochilas. Nos guió hasta su hostal familiar muy cerca del casco histórico por unos 14 KM por persona (unos 7 € al cambio actual del marco convertible).

Baščaršija y el encanto del casco antiguo otomano
Fuimos caminando por las agradables calles peatonales de Sarajevo empezando por Baščaršija, el barrio turco de la época otomana. Sus callejuelas de adoquines están llenas de talleres artesanos de cobre, bazares de souvenirs, cafeterías donde probar el café bosnio (bosanska kafa) y restaurantes donde degustar platos típicos como el ćevapi o el burek a precios muy económicos (puedes comer muy bien por unos 5 a 8 KM / 2.50 € – 4 €, aunque los precios de hoy serán otros seguramente).
En la plaza principal de Baščaršija está la emblemática Fuente Sebilj, una fuente de madera y piedra de estilo pseudootomano construida originalmente en 1753 (y reconstruida en 1891). Es el símbolo definitivo de la ciudad y suele estar rodeada de palomas.

La Jerusalén de Europa: mezquitas, iglesias y sinagogas imprescindibles que ver en Sarajevo
Sarajevo destaca por su increíble riqueza arquitectónica y religiosa, donde puedes visitar templos históricos a pocos pasos de distancia.
Su templo musulmán principal es la mezquita Gazi Husrev-beg, un edificio bellísimo y lleno de detalles, punto neurálgico para la comunidad musulmana local. No nos fue posible entrar, así que nos tuvimos que conformar con verla por sus aledaños, donde se podía ver a la gente rezar. El momento del rezo me fascina: es un instante en el que desconectan de todo y se concentran al 100 % en el acto, algo que no suele pasar en nuestra ajetreada vida cotidiana. Aunque no sea musulmán, creo que algo así a diario nos vendría genial para el karma… Me llama mucho la cultura árabe y aquí en Bosnia pude disfrutar de ella.
Otras mezquitas importantes que ver en Sarajevo son la mezquita Ferhadija, la mezquita de Ali Pasha y la mezquita del Emperador.





Por la calle se veía muchísimo movimiento de banderas nacionales y no sabíamos si era lo habitual o si había algún evento especial. Más tarde nos enteramos de que esa misma noche se disputaba el partido más importante de la historia del fútbol bosnio: se jugaban la clasificación para un Mundial por primera vez. Decidimos que iríamos a algún bar a verlo; era un momento histórico que nos pillaba en plena capital.
Mientras tanto, seguimos descubriendo más lugares esenciales que ver en Sarajevo, como la moderna Biblioteca de Sarajevo (Vijećnica), situada muy cerca del río Miljacka. De estilo hispano-morisco, este edificio restaurado ha sido un protagonista de la historia de la ciudad: funcionó como ayuntamiento, fue bombardeado y quemado durante la guerra y finalmente reconstruido para brillar en la era moderna.

Por la ciudad no parábamos de cruzarnos con perros adorables; era imposible no pararse con ellos… No tenían nada que ver con los muchos que nos encontramos en la India. Además, todos se parecían entre sí, como si fueran de una raza específica. Cerca de allí se encuentra el Puente Latino, un rincón con un peso histórico enorme: en este mismo puente fue asesinado en 1914 el archiduque Francisco Fernando (Franz Ferdinand) de Austria, heredero del trono austrohúngaro, un detonante que provocó el inicio de la Primera Guerra Mundial.



Otro de los edificios que no hay que perderse es la gran Catedral Ortodoxa que hay en pleno centro, impresionante por dentro.



La noche histórica: fiesta, fútbol y euforia en las calles
Se acercó el momento del partido y, tras un descanso en la habitación, fuimos a la calle en busca de ambiente. Las vías estaban a rebosar de gente con banderas, bufandas y pinturas amarillas y azules. Los bares se iban llenando por instantes. Cerca de la catedral católica, en una calle peatonal llena de terrazas y televisiones, entramos a un local, nos pedimos una cerveza Sarajevsko y nos preparamos para el espectáculo.

El partido no pudo ir mejor: Bosnia y Herzegovina ganó y se clasificó por primera vez en su historia para una Copa del Mundo. Significaba mucho más que un simple logro deportivo; esta clasificación para el Mundial de Brasil significaba la confirmación del país a nivel global y situarlo en el mapa. No hay nada más mediático que el fútbol.
La fiesta en las calles fue impresionante: todo se llenó de bengalas, coches pitando, gente cantando, abrazándose y algunos desfasando en auténtico éxtasis. Los petardos sonaban por todos lados (demasiados, diría yo). Todo el mundo se dirigía a la plaza donde llegarían los jugadores a celebrarlo. Era un ambiente bastante claustrofóbico, así que, tras ver el panorama, decidimos retirarnos. Ya habíamos visto suficiente y la fiesta podía continuar perfectamente sin nosotros.




Tras la resaca: monumentos, cultura judía y miradores
El día siguiente fue de resaca total para los bosnios. Nosotros nos retiramos a tiempo para aprovechar la mañana. Lo raro era cruzarse con alguien: apenas unos pocos turistas y poco más. Tras semejante fiesta, lo normal era que la ciudad estuviera dormida. Los servicios de limpieza hicieron su trabajo temprano y todo estaba impecable, aunque seguro que tuvieron una paliza de trabajo tremenda.
Fuimos a visitar la Catedral Católica del Sagrado Corazón de Jesús, ubicada en el centro neurálgico donde la noche anterior se celebraba la victoria. En su fachada todavía se pueden apreciar los impactos de bala de la guerra. Muy cerca se encuentra el mercado de Markale, donde trágicamente murieron decenas de personas en un bombardeo.
En la misma plaza también se ubica la Galería 11/07/95 (exposición fotográfica del genocidio de Srebrenica), nos consta que la visita merece totalmente la pena.

De religión a religión y tiro porque me toca: nos fuimos a ver la Gran Sinagoga de Sarajevo. No conformes con admirarla por fuera, entramos a preguntar si podíamos conocer el interior. Una simpática señora judía nos dio la bienvenida y no solo nos dejó pasar, sino que nos hizo un pequeño tour privado respondiendo a todas nuestras preguntas. En el interior vimos a varios judíos ortodoxos, algo que siempre resulta curioso de presenciar.

Museo de los Judíos de Sarajevo y Llama Eterna
Tras esta visita, qué mejor que acercarse al Museo de los Judíos de Sarajevo por solo 3 marcos bosnios (consulta horarios y tarifas en la página oficial de Sarajevo para precios actuales). Es un espacio pequeño pero muy interesante para entender la trascendencia de la comunidad judía en la ciudad y su persecución por el nazismo, con objetos originales de la época.
La Llama Eterna se encuentra en la misma avenida donde el día anterior se celebraba el triunfo futbolístico; es un memorial dedicado a los partisanos que el 6 de abril de 1945 expulsaron a las fuerzas fascistas de la Yugoslavia ocupada.

Subida a las colinas: cementerios y ruinas de guerra
Siguiendo hacia la parte más alta, donde aparte de perros callejeros no había un alma, nos topamos con un recinto delimitado con alambre de espino totalmente devastado: un edificio bombardeado y tiroteado con señales evidentes del conflicto. Resultaba increíble que siguiera en pie.



Bajando por la vertiente opuesta de la colina pudimos ver instalaciones que se construyeron para los Juegos Olímpicos de Invierno de 1984, una época en la que Sarajevo era considerada una de las ciudades más prósperas y cosmopolitas de Europa, un hito que los locales recuerdan con muchísimo cariño.
El Cementerio Musulmán de Kovači fue una parada impactante: cientos de pequeñas estelas de mármol blanco (nišan) salpican la ladera empinada. La inmensa mayoría corresponden a personas caídas en la guerra, ya que casi todas las lápidas comparten los mismos años de fallecimiento (1992-1995). Por las colinas colindantes se aprecian otros cementerios similares, incluido el histórico cementerio judío.


En Bosnia y Herzegovina nos dimos cuenta de que no merecía la pena cocinar en el hostal, ya que comer en la calle es baratísimo. Por unos 6 € comimos los dos en un restaurante italiano riquísimo, aunque se puede comer por menos aún. Eso sí, ten encuenta que eso hoy en día habrá cambiado y que los precios serán otra cosa.
El Túnel de la Esperanza: un imprescindible que ver en Sarajevo
Reservamos para el día siguiente la visita al famoso Túnel de la Guerra (Tunel Spasa), uno de los highlights históricos más sobrecogedores que ver en Sarajevo. Al encontrarse alejado del centro urbano, contratamos una especie de tour en grupo reducido junto a dos chicas; aunque no somos muy fans de las visitas organizadas, era la opción más cómoda y rápida para llegar, y vaya que valió la pena.
Te recomiendo encarecidamente hacer este tour si estás por Sarajevo, lo puedes reservar aquí mismo.
Nos recogió en el barrio turco un guía joven con un inglés perfecto. Durante el trayecto nos fue aclarando un montón de dudas sobre el país. Tenía unos 30 años y nos contó que había emigrado con su padre a Estados Unidos justo antes de que estallara el conflicto, regresando a Sarajevo al terminar la guerra para instalarse definitivamente. Nos explicó detalladamente la realidad socio-política actual con la República Srpska y las tiranteces que aún persisten en lo que él definía como una auténtica «guerra fría» cotidiana.
☆ ¿Qué es la Republica de Srpska?
La República Srpska es una de las dos entidades políticas que forman el estado de Bosnia y Herzegovina, habitada mayoritariamente por serbiobosnios y con capital administrativa en Banja Luka. El país se rige por un complejo sistema constitucional donde la presidencia se va turnando entre las distintas etnias. Existe una tensión constante bajo la superficie y, tras escuchar los testimonios locales, te das cuenta de lo frágil que es el equilibrio. Sabes perfectamente cuándo entras en territorio de la República Srpska porque la bandera cambia en las calles y los carteles pasan a estar escritos en cirílico.

Llegamos finalmente al Túnel de Sarajevo, donde una casa acribillada por impactos de bala nos daba la bienvenida.
Este túnel fue excavado a mano de forma secreta en pleno asedio. Constituyó la única vía de escape y abastecimiento para los bosnios cercados, ya que las tropas serbiobosnias controlaban todo el perímetro montañoso. El pasadizo unía la ciudad sitiada con el territorio libre al otro lado de la pista del aeropuerto (zona neutral custodiada por las Naciones Unidas donde no se podía disparar). A través de sus apenas 800 metros se introdujeron alimentos, medicinas, combustible y armas, además de permitir la evacuación de miles de heridos. Fue la verdadera salvación de Sarajevo.

La visita empieza en una sala donde proyectan un documental de época en un televisor vintage. Justo debajo se conserva un tramo original del túnel que se puede cruzar a pie: una experiencia sobrecogedora al imaginar lo que supuso atravesar ese espacio estrecho y claustrofóbico en mitad de los bombardeos. El complejo incluye también la casa de la familia Kolar, cuya vivienda sirvió como salida secreta del túnel y cuya anciana propietaria se convirtió en un héroe popular al repartir agua a los soldados y civiles exhaustos.

El recinto cuenta con un pequeño museo donde se exponen prendas, fotografías y armamento militar. Es una visita totalmente fundamental para comprender la historia reciente de la ciudad y mantener viva la memoria de lo sucedido.


Tras la visita y el regreso al centro, preparamos los equipajes para continuar el viaje rumbo al norte, en dirección a Serbia. Como el trayecto era largo, decidimos hacer escala intermedia en Tuzla, que se convertiría en nuestra última parada en esta intensa ruta por Bosnia y Herzegovina.
Preguntas frecuentes sobre qué ver en Sarajevo (Q&A)
¿Cuántos días son necesarios para ver Sarajevo?
Lo ideal es dedicar entre 2 y 3 días completos. Esto te permitirá recorrer con calma el casco antiguo (Baščaršija), visitar los principales sitios de culto religiosos, subir a los miradores de las colinas y realizar la excursión al Túnel de la Esperanza, entre otros.
¿Es seguro viajar a Sarajevo?
Sí, Sarajevo es una ciudad muy segura para los turistas, como toda la zona de los Balcanes. Los índices de criminalidad común son bajos. La única precaución importante si realizas rutas de senderismo fuera de los caminos marcados en las montañas periféricas es no salirte de los senderos debido a la presencia residual de minas antipersona de la época de la guerra, aunque la probabilidad es ínfima.
¿Qué moneda se utiliza en Bosnia y cuál es el cambio?
La moneda oficial es el Marco Convertible (BAM o KM). Su valor está fijado respecto al euro (1 € equivale aproximadamente a 1,95 KM). Es recomendable llevar algo de dinero en efectivo para pagar en pequeños comercios, transporte y puestos locales.
¿Cuál es la mejor época para visitar la ciudad?
Los mejores meses son de mayo a junio y de septiembre a octubre, cuando las temperaturas son agradables y hay menor afluencia de turistas. El verano puede ser bastante caluroso y el invierno muy frío y nevado, aunque la ciudad tiene un encanto especial en época invernal.
Reflexión final sobre qué ver en Sarajevo
Sarajevo es mucho más que una simple parada en el mapa; es una ciudad que te remueve por dentro, te atrapa por sus contrastes y te enseña el verdadero significado de la resiliencia humana. Más allá de su convulsa historia reciente, sus templos de distintas religiones y su deliciosa comida tradicional, lo que de verdad te llevas a casa es la mirada y la hospitalidad de su gente. Esperamos que esta experiencia nuestra te sirva para planificar tu viaje y tener totalmente claro qué ver en Sarajevo para disfrutar al máximo de una de las capitales más fascinantes de Europa.
Sigue nuestro viaje por Centro Europa y los Balcanes
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