Qué ver en Sofía: nuestro paso por la capital búlgara
Una semana para un viaje de dos meses es como el último día de unas vacaciones de 10 días: sientes cómo se va acabando todo y quieres aprovechar hasta el último minuto posible. Nuestra extensa ruta por los Balcanes estaba agonizando para morir en Estambul, pero antes nos quedaba por descubrir qué ver en Sofía. Nuestro paso por la capital búlgara estuvo lleno de sorpresas, historia y rincones con mucho encanto.
Por falta de tiempo y por las pocas facilidades que hay para llegar en transporte público hasta el famoso monasterio de Rila, tuvimos que cancelar el plan inicial que teníamos. Decidimos que haríamos un viaje más en condiciones por el país más adelante —de esas cosas que se dicen estando de viaje pero que luego difícilmente ocurren, ¿te suena?—. Por ahora nos teníamos que conformar con conocer su capital. Una de las ciudades más antiguas de Europa y enclave importantísimo en la historia de los Balcanes fue cuna del que fue un gran y poderoso imperio: el Imperio Búlgaro.
Llegada a Sofía desde Skopje y transporte en la ciudad
Llegamos a Sofía de noche tras un largo camino desde Pristina, haciendo escala en Skopje. Fue un viaje en autobús algo largo pero tranquilo en un día lluvioso. Una vez en la estación cambiamos un poco de dinero a la moneda local, el lev búlgaro (actualización: desde el 1 de enero de 2026, la moneda oficial es el euro (€) en Bulgaria. Tuvimos que apañar un taxi que nos llevara hasta nuestra habitación reservada de antemano. Nos topamos con taxistas que nos querían cobrar una barbaridad. de forma ridícula hasta el punto de tomar por tontos a los viajeros; no hay cosa que dé más coraje que saber que te intentan engañar con saña, y lo peor era que no querían entrar en razón. A veces es mejor reservarlo por apps y ahorrarte estos pesados momentos, aunque en Bulgaria escasean; una opción es TaxiMe.
Por suerte había una oficina de taxis de prepago dentro de la estación de autobuses (como OK Supertrans) con los que arreglamos a un precio decente nuestro trayecto. Mientras nos subíamos a nuestro taxi, los que intentaron engañarnos hace un momento nos miraban con ojos recelosos… on your face! Ya sabéis, no os fiéis ni un pelo de los taxistas búlgaros que os abordan en la calle, no tienen buena fama; usad siempre los mostradores oficiales o aplicaciones móviles. Miraos también la opción del metro, ya que lo desconocíamos en ese momento.
Dormíamos en una habitación doble de un hostal donde nos dieron bastante información, con eso ya nos podíamos ir a dormir tranquilos tras tan largo viaje, aunque antes fuimos a comer un kebab que había cerca. Tan tarde y entre semana no quedaba casi nadie en las calles de Sofía.
De la catedral de San Alejandro Nevski al centro histórico
Al día siguiente, con mapa en mano y muchas ganas de conocer un nuevo país, salimos a la calle con un frío que parecía más invernal que otra cosa: estábamos bien entrados en noviembre y eso se empezaba a notar mucho. Lo primero de lo que nos dimos cuenta fue de lo especial de muchas de sus estatuas, y digo «especial» porque muchas de ellas aún representan ese comunismo exsoviético que vivió el país, como las que vimos en un parque del centro. Por otra parte, los búlgaros fueron los que se encargaron de expulsar a los otomanos de la región en el siglo XIX.
Información práctica para el viajero:
- Moneda y pagos: la moneda oficial era el lev búlgaro (BGN) (con un cambio fijo aproximado de 1 EUR ≈ 1,95 BGN), pero esto cambió en enero de 2026, cuando se adoptó el euro, haciéndolo más fácil para viajar. Aunque el pago con tarjeta está extendido en hoteles y restaurantes, conviene llevar algo de efectivo para comercios pequeños o transporte.
- Seguro de viaje: para viajar por los Balcanes y Europa del Este es superrecomendable llevar un buen seguro de viaje que cubra cualquier imprevisto médico o pérdida de equipaje. Puedes contratarlo con descuento a través de aseguradoras especializadas como Heymondo si pulsas aquí.
- Llegada en transporte público: si prefieres evitar el taxi, la Estación Central de Autobuses y Trenes está conectada directamente con el centro mediante la línea de metro (estación de metro Tsentralna Gara, línea 2). El billete cuesta menos de 1€ y normalmente están hasta medianoche.
Catedral de San Alejandro Nevski de día, imprescindible que ver en Sofía
No esperamos mucho para ir directamente a uno de los edificios que más ganas teníamos de ver en Bulgaria, un monumento que sale en cada imagen de la capital y que representa todo el poder monumental de la ciudad: la icónica e mpresionante Catedral de San Alejandro Nevski. Una inmensa catedral ortodoxa, de las más grandes del mundo, que no deja indiferente a nadie. La catedral se terminó en el año 1912 y la erigieron en honor a los soldados rusos caídos en la liberación de Bulgaria del Imperio Otomano.


No muy lejos de allí, en la misma plaza, nos encontramos con un mercadillo con gente un poco curiosa que vendía antigüedades para coleccionistas y recuerdos. En esta misma plaza Nevski nos encontramos con diferentes edificios dignos de admiración, como la histórica iglesia de Santa Sofía (Sveta Sofiya), la segunda más antigua de la ciudad.
Recorrido cultural: iglesias rusas, ruinas de Serdica y baños termales
Sin rumbo y dejándonos llevar por nuestro instinto fuimos caminando por las frías calles de Sofía. Con alguna sorpresa que otra y con parada técnica para seguir con la tradición de probar la cerveza local (como la típica Kamenitza o Shumensko), nos encontramos con otro de los monumentos más importantes de la capital. Este templo ortodoxo de estilo ruso, para alguien que no haya estado en Rusia antes, sorprende mucho. Es pequeñita pero muy coqueta, se llama iglesia Rusa de San Nicolás (Sveti Nikolay) y tiene esas cúpulas doradas características de los templos ortodoxos rusos, toda una maravilla. Fue construida sobre el terreno de una antigua mezquita otomana tras la liberación del mando turco.
Cerca se encuentran el Museo Nacional de Historia Natural y el Museo Nacional de Etnología. No estábamos con muchos ánimos de museos en nuestra visita a esta ciudad, así que los dejamos de lado para seguir caminando.

El «Largo» e edificios gubernamentales
Siguiendo por la calle principal desde la iglesia rusa llegamos a una zona con edificios gigantescos del gobierno (el complejo arquitectónico conocido como el Largo, o «Ларго»). Todos impolutos y ordenados con la calzada adoquinada en tonos amarillos. Se notaba que estábamos en la típica parte de la capital donde se concentran todas las instituciones del Estado.


En una plaza vimos a dos guardias que vigilan el Palacio Presidencial al estilo Buckingham Palace, con sus cambios de turno, su indumentaria de guardia real y su cara de pino que no se mueve ni un milímetro.
Rotonda de San Jorge (Sveti Georgi)
Justo al entrar a un patio interior cerca del antiguo Hotel Sheraton (actual Sofia Balkan Palace), nos encontramos inesperadamente con las ruinas de la Rotonda de San Jorge (Sveti Georgi). Es una iglesia circular escondida y rodeada de edificios relucientes y modernos que para nada concuerda con el estilo de su alrededor, pero que la conservan como oro en paño por su importancia histórica: es el edificio en pie más antiguo de la ciudad (siglo IV).


La emblemática Estatua de Santa Sofía, imprescindible que ver
Siguiendo por la carretera principal nos cruzamos con la Estatua de Santa Sofía, un monumento importante instalado en el año 2000 en el lugar que ocupaba antiguamente una estatua de Lenin. Mide unos 24 metros de altura y se ha convertido en el emblema de la ciudad. Cerca está otro de los grandes edificios religiosos, el templo ortodoxo de Sveta Nedelya.
Debajo del nivel del suelo hay unas ruinas antiquísimas, conocidas como el complejo arqueológico de la antigua Serdica, que da nombre a la parada de metro central. Unas ruinas romanas al aire libre por las que se puede dar una vuelta y aprender del paso del Imperio Romano por estas tierras.
Estatua de Santa Sofía


Triángulo de la Tolerancia, algo que ver en Sofía
Por suerte, aún se conservan mezquitas de la época otomana (¡muchas menos que lo que habíamos visto hasta ahora por los Balcanes!). La más importante es la mezquita Banya Bashi, la única activa en la ciudad actualmente.
Grande y bonita, se encuentra muy cerca de la zona donde conviven en armonía templos ortodoxos, católicos y judíos (el llamado «Triángulo de la Tolerancia»), y sobre todo de los manantiales de aguas termales. Unos chorros de donde sale agua mineral casi hirviendo que, con el frío que hacía, nos sentó como agua bendita en mitad de la calle y de uso público. Aquí se puede observar también el bonito edificio de Central Mineralna Banya (los antiguos baños minerales centrales).
Como en muchas ciudades de los Balcanes, nos encontramos con una mezcla de religiones sorprendente. Que hoy en día judíos, musulmanes, católicos y ortodoxos puedan convivir en paz parece algo asombroso. Toda una historia de una ciudad donde las religiones y civilizaciones se fueron turnando, creando unas comunidades y herencias que aún perduran hoy en día. Pasa algo similar en Sarajevo: dos ciudades ejemplo de comunidades entremezcladas con distintas creencias y tradiciones.


Bulevar Vitosha, la calle comercial
A continuación paseamos por el Bulevar Vitosha, la calle comercial por excelencia de Sofía. Una vía peatonal por donde transcurre la mayoría de gente local para hacer sus compras, está totalmente renovada y es muy agradable para pasear con vistas al monte Vitosha al fondo. La recorrimos hasta llegar a la parte de un mercado y a otro templo ortodoxo sorprendente llamado Sveti Sedmochislenitsi.

Catedral de San Alejandro Nevski de noche
Ya por la noche nos dimos cuenta de que había mucho movimiento por la calle. Gente con banderas búlgaras gritando y manifestándose, sobre todo en la plaza donde se encuentra la Asamblea Nacional de la República de Bulgaria. Mucho ruido pero pocas nueces en ese momento. En nuestro camino de vuelta nos acercamos a ver la catedral de San Alejandro Nevski iluminada de noche; no podíamos estar en Sofía sin contemplarla con su bonita iluminación, es un edificio espectacular.


Dónde alojarse en Sofía: mejores zonas y recomendación de hoteles
Si estás organizando tu visita a la ciudad y buscas alojamiento, la mejor zona para hospedarse es el centro histórico (cerca del Bulevar Vitosha o la estación de metro Serdika sería lo óptimo), ya que te permitirá ir caminando a prácticamente todos los lugares de interés.
Recomendaciones de hoteles según tu presupuesto:
- 🌟 Presupuesto bajo (económico/mochileros):
- Hostel Mostel Sofia: una institución entre mochileros. Ubicado en una casa tradicional del siglo XIX restaurada, muy económico, limpio y con excelente ambiente viajero.
- 🌟🌟 Presupuesto medio (eelación calidad-precio):
- Lion Hotel Sofia: Situado a poca distancia a pie del centro y de la estación, ofrece habitaciones amplias, cómodas y un completo desayuno buffet.
- 🌟🌟🌟 Presupuesto alto (Confort / Boutique):
- Sofia Balkan Palace (ex-Sheraton): un histórico hotel de 5 estrellas en pleno corazón de la capital, ubicado junto a la Rotonda de San Jorge y con instalaciones de gran lujo.
Free tour por Sofía, el Teatro Nacional y sorpresas en la capital
Al día siguiente fuimos a hacer el free walking tour que hay en la ciudad, como ya hicimos en Bratislava al principio de este viaje. Nos habían informado de ello en el hostal y nos pareció interesante para descubrir rincones que nos pudimos haber dejado el día anterior, además de aprender más sobre la historia de los lugares que ya vimos. Nunca está de más y teníamos otro día completo en Sofía para seguir conociéndola. Aunque algunos digan que Sofía es suficiente verla en un solo día, no nos pareció así: la capital tiene mucho más que ofrecer de lo que se piensa.
Información y reservas para el tour guiado: puedes mirar este Free tour que ofrece Civitatis para hacerlo fácil, ellos te explicarán todo lo necesario y el punto de encuentro: Resérvalo aquí.
El tour que hicimos empezó junto al Palacio de Justicia (Sdebnata Palata) y allí nos juntamos un buen grupo de gente de múltiples países. Visitamos los edificios más importantes y aprendimos mucho sobre ellos gracias al guía, que nos contó historias apasionantes del país. Vimos rincones que nos habíamos saltado, como el precioso Teatro Nacional Ivan Vazov y la estatua dedicada a los poetas Slaveykov en la plaza del mismo nombre.


Al terminar el tour cerca de la catedral Nevski nos dimos cuenta de que las manifestaciones habían ido a más. Era noticia en los telediarios de todo el mundo. Ya no parecía ser tan pacífico como el día anterior y la gente la iba armando en grupos por todo el centro de Sofía. Había muchas patrullas antidisturbios y calles cortadas. Sin quererlo nos metimos en todo el meollo. No parecía ser el momento correcto para ir de turisteo por el centro, cosas más importantes se cocinaban en la capital búlgara.

Templo de San Nicolás Sofiyski, otro sitio que ver en Sofía
Para escapar de todo ese caos nos fuimos andando varios kilómetros a pie para llegar a uno de los monumentos que se encuentran más alejados de la zona institucional. Nos fuimos caminando hasta el templo de San Nicolás Sofiyski, otro templo ortodoxo muy bonito. Mereció la pena el largo paseo. Cerca de este edificio hay un centro comercial muy grande y moderno al que entramos para comer algo y relajarnos. ¿Adivináis qué comimos?… sí, ¡otra vez burek! (el que haya seguido este viaje por los Balcanes hasta ahora sabrá de qué hablo).


Tour y actividades interesantes para hacer en Sofía y alrededores
- Excursión al monasterio de Rila e iglesia de Boyana desde Sofía a muy buen precio (diría que es la mayor atracción del país)
- Excursión al monte Vitosha, si te gusta más la naturaleza.
- Desde Sofía: Plovdiv (ciudad interesante y subestimada), fortaleza de Asen y monasterio de Bachkovo
Preguntas frecuentes sobre Sofía (FAQ)
¿Cuántos días hacen falta para visitar Sofía?
Dos días completos son ideales para recorrer a pie todo el centro histórico de Sofía, visitar sus principales catedrales y hacer un tour guiado. Si tienes tres o cuatro días, puedes aprovechar para hacer una excursión de un día al icónico monasterio de Rila o subir al monte Vitosha. Si tienes solo un día, esta opción es buena.
¿Es seguro viajar por Sofía?
Sí, Sofía es una capital europea muy segura para los viajeros. Únicamente conviene usar el sentido común habitual: vigilar tus pertenencias en zonas concurridas o en el transporte público, y evitar tomar taxis no oficiales directamente en las puertas de estaciones o aeropuertos.
¿Qué moneda se utiliza en Sofía y cómo pagar?
La moneda oficial de Bulgaria es el euro, tras haber cambiado del lev búlgaro (BGN) el 1 de enero de 2026. En la gran mayoría de hoteles, restaurantes y tiendas del centro podrás pagar con tarjeta bancaria, aunque siempre es conveniente llevar algo de dinero en efectivo para puestos callejeros, mercadillos o pequeñas compras.
Conclusión final sobre qué ver en Sofía y nuestro paso por la capital búlgara
Descubrir qué ver en Sofía nos demostró que las expectativas previas en un viaje por los Balcanes siempre saltan por los aires al pisar la calle. Recorrer la majestuosa catedral de San Alejandro Nevski, pasear entre ruinas romanas subterráneas y disfrutar del ambiente multicultural de la ciudad convirtió esta parada de dos días en una parada imprescindible antes de poner rumbo al colofón final de nuestra ruta. Esa misma noche ya teníamos un autobús nocturno que nos llevaría hasta nuestro último destino. Última parada: Estambul…
Sigue nuestro viaje por Centro Europa y los Balcanes
Post anterior del viaje: Kosovo: captando la esencia del país por Pristina y Prizren
Siguiente post del viaje: Estambul, colofón a un gran viaje por los Balcanes (1/2)
















