Qué ver en Whitehorse: a orillas del mítico río Yukon
Volar entre provincias en Canadá es como volar entre países lejanos dentro de Europa. Es un país tan grande y salvaje que viajar por carretera puede ser eterno, además de que un autobús nos iba a costar casi lo mismo. Es por eso que decidimos ir por la vía rápida y volar hacia el norte para descubrir qué ver en Whitehorse, ciudad a orillas del mítico río Yukon que se alza como la legendaria capital de este territorio canadiense.
El Yukon es una provincia muchas veces ignorada y, sin embargo, es de las regiones más fascinantes de toda Norteamérica. Si quieres ver naturaleza en su máximo exponente, este es tu lugar. Desde los aires, subidos al avión de la compañía local Air North, ya nos frotábamos las manos al contemplar semejante paisaje por la ventanilla. Desde allí mismo pudimos seguir la pista al emblemático e inacabable río Yukon. El paisaje era una auténtica pasada.

Qué ver en Whitehorse: a orillas del mítico río Yukon
En el aeropuerto nos recogió Andrew, un chico de Halifax (Nueva Escocia), región situada en el extremo este del país. Andrew es un gran viajero que forma parte de la red de Couchsurfing y que tuvo el placer de aceptarnos en su casa durante varias noches. Nos recogió en su desordenada ranchera, llena de planos y cajas, y nos llevó hasta su hogar: una casita pequeña de madera junto al mismísimo río Yukon. Los pelos se me pusieron de punta solo con estar allí presente. Estábamos junto a un río por el que transcurrió una de las historias más apasionantes del mundo: la famosa fiebre del oro del Klondike. Sentado a la orilla del río Yukon, empezaba a soñar despierto; comenzaba una nueva aventura.
💡 DATOS PRÁCTICOS PARA TU VIAJE A WHITEHORSE
– Moneda oficial: dólar canadiense (CAD $). Te recomendamos pagar siempre con tarjeta sin comisiones.
– Seguro de viaje: para viajar por el Yukon y hacer actividades al aire libre, ve siempre cubierto con asistencia médica completa. Consigue un 5% de descuento en tu seguro de viaje aquí.
– Vuelos e información turística: puedes consultar eventos y estado de carreteras en la web oficial de Travel Yukon.

Andrew no es un viajero cualquiera: a este chico treintañero le apasiona pasar frío. Ha viajado y trabajado en lugares remotos donde solo habitan comunidades inuit (esquimales) y ha completado rutas invernales a -50 °C arrastrando un trineo a sus espaldas. Incluso estuvo en las mismísimas islas Svalbard durante el solsticio, en el asentamiento poblado más cercano al Polo Norte. Nos contaba historias sorprendentes con las que era imposible aburrirse. Nuestra cama durante esas noches sería una minicaravana de remolque que él mismo utiliza en sus expediciones por Canadá: un espacio pequeño pero de lo más acogedor.
Por las tardes preparábamos la cena en agradecimiento a su hospitalidad, cocinando platos de la gastronomía española y malagueña. Uno de los platos que preparé fue el clásico gazpachuelo malagueño, esta vez adaptado con salmón local… ¡salió de escándalo! Además, los días en mayo eran larguísimos: el sol se prolongaba hasta medianoche y amanecía sobre las 5 de la mañana. Era la primera vez que vivía el fenómeno de las noches blancas a una latitud tan septentrional.

Breve historia de Whitehorse y la fiebre del oro del Klondike
Durante un par de días nos dedicamos a descubrir esta curiosa ciudad que, aun siendo la capital y la urbe más grande del Yukon, se siente muy pequeña, tranquila y manejable. Las poblaciones de las Primeras Naciones (First Nations) se mezclan con habitantes de origen europeo y una nutrida comunidad filipina en sus calles ordenadas y a menudo solitarias. No es una ciudad monumental en el sentido tradicional, pero lo que la hace fascinante es su increíble patrimonio histórico y su entorno natural. Como nos contó un local, Whitehorse es una ciudad hecha por y para viajeros: muchos canadienses llegan desde otras provincias atraídos por la llamada de la aventura.



Historia de Whitehorse
La historia de Whitehorse y del Yukon como territorio es muy joven. La ciudad nació como un punto estratégico de acampada y repostaje para los miles de buscadores de oro que se lanzaron al norte en la famosa stamped de 1897. Todos compartían un mismo destino: Dawson City, la legendaria ciudad donde se encontraba el oro prometido en los periódicos y el boca a boca. El valioso mineral se hallaba principalmente en el río Klondike, un afluente del Yukon cuyo nombre se convirtió en un sueño para miles de personas en América y Europa. Más tarde, la ciudad floreció definitivamente con la construcción de la mítica carretera Alaska Highway, momento en el que la capital se trasladó desde Dawson City hasta Whitehorse.
Post que podría interesarte: Roadtripeando entre Alaska y el Yukon cerca del círculo polar ártico

Protagonistas de Whitehorse
Caminando por sus calles fuimos descubriendo los símbolos y personajes legendarios ligados a la ciudad:
- El origen del nombre: se debe a los antiguos rápidos del río Yukon, cuya espuma al batir el agua recordaba a las melenas de los caballos blancos (white horses). Hoy en día un mural en el centro de la ciudad lo representa gráficamente.

- Jack London: aunque nació en San Francisco, el célebre autor está íntimamente ligado a esta tierra. Tras adentrarse en el Klondike como buscador de oro, fracasó en su intento de enriquecerse con el mineral, pero regresó rico en vivencias que inmortalizó en clásicos como La llamada de la selva (que me lei durante el viaje y que me dio muchísimo contexto, ¡librazo!) o Colmillo blanco. En el centro se puede ver su estatua conmemorativa.

- Pierre Berton: nacido en Whitehorse, es uno de los historiadores y escritores más famosos de Canadá, cuyas obras repasan minuciosamente la epopeya del Klondike (si viajas aquí tienes que empaparte de todo lo que pasó respecto a ello).

Dónde alojarse en Whitehorse (si no usas Couchsurfing)
Aunque nosotros nos alojamos con Andrew, si estás planeando tu viaje conviene reservar alojamiento con antelación, especialmente en verano:
- Económico: Beez Kneez Backpackers (el hostal mochilero de referencia) o el Robert Service Campground (camping a orillas del río).
- Medio: Edgewater Hotel (céntrico y justo enfrente del río Yukon) o el Sternwheeler Hotel.
- Gama alta / experiencia especial: Northern Lights Resort & SPA (cabañas rodeadas de naturaleza a las afueras) o el moderno Raven Inn Whitehorse.
Explora los hoteles en el mapa:
Los rincones clave que fuimos visitando en Whitehorse
En nuestras caminatas diarias fuimos conociendo los principales puntos de interés cultural e histórico de la capital:
1. S.S. Klondike National Historic Site
Ubicado a orillas del río, este barco de vapor de paletas (sternwheeler) servía de transporte de carga y pasajeros tras la fiebre del oro, navegando la peligrosa ruta entre Whitehorse y Dawson City entre 1921 y 1950. Actualmente está restaurado y la visita a su exterior y jardines es libre (puedes consultar visitas guiadas en la web oficial de Parks Canada).

2. MacBride Museum, imprescindible que ver en Whitehorse
El museo imprescindible que visitamos para entender la historia global del Yukon. Sus exposiciones abarcan desde la fiebre del oro y la fauna local hasta la vestimenta de época o la cultura indígena, incluyendo una curiosa sección sobre la remota isla Herschel (Qikiqtaruk), en el mar de Beaufort por encima del Círculo Polar Ártico.




3. Centro Cultural Kwanlin Dün
Ubicado también junto al río, este precioso edificio de madera destaca por sus coloridas caras tradicionales e imponentes tótems. Alberga exposiciones sobre el arte, la historia y la cultura de los Kwanlin Dün, las Primeras Naciones originarias de Whitehorse.



4. Old Log Church Museum
Esta pintoresca iglesia de troncos de madera situada en pleno centro es una de las construcciones de este tipo más antiguas del norte de Canadá, y funciona como museo sobre la historia de las misiones anglicanas en el territorio.

Vida local, paseos junto al río y preparativos para la ruta
El centro de Whitehorse reúne todo lo necesario para el viajero. Pasear junto al río Yukon es una auténtica gozada; con un poco de suerte se pueden divisar águilas calvas (bald eagles) sobrevolando el agua, nostros corrimos esa suerta como verás aquí abajo. Por esta zona circula además un tranvía histórico.

También pudimos ver el puerto de salida para los viajeros que emprenden la mítica travesía de varios días en canoa por el río Yukon hasta Dawson City (una experiencia que relata de maravilla Javier Reverte en su libro El río de la luz, otro libro que me lei durante este viaje y que me fascinó muchísimo). En el centro se conserva además una calle histórica que recrea el aspecto que tenía la ciudad en la época del oro, repletas de comercios de madera. Para tomar un café económico y un dulce, la cadena canadiense Tim Hortons se convirtió en nuestra parada habitual.
Antes de poner rumbo hacia el sur del territorio, aprovechamos para pasar por el enorme Centro de Información Turística (ideal para conseguir mapas detallados y agua gratis) y por los grandes supermercados como Real Canadian Superstore o Walmart, imprescindibles para abastecerse, ya que fuera de Whitehorse las tiendas económicas brillan por su ausencia.


Excursiones desde Whitehorse por el Yukon
Preguntas frecuentes antes de viajar a Whitehorse
¿Cuál es la mejor época para viajar?
Para hacer senderismo, canoa y disfrutar del sol de medianoche, de junio a agosto. Para ver auroras boreales y paisajes nevados, de finales de septiembre a abril (frío extremo).
¿Hace falta coche de alquiler?
Para la ciudad no es necesario (se recorre a pie fácilmente), pero sí es imprescindible si quieres explorar los alrededores como Carcross, Emerald Lake o el parque nacional Kluane.
¿Cuántos días dedicarle?
Con 2 días completos es suficiente para ver lo principal de Whitehorse. Añade 1 o 2 días más si deseas hacer excursiones de un día por los alrededores.
Despedida de Whitehorse y siguiente parada
Tras estos días inolvidables disfrutando de la historia del Klondike y de la hospitalidad de Andrew, llegaba el momento de despedirnos de la capital. Quedamos en el centro con Michelle, quien nos recogería en su vehículo para poner rumbo a las minúsculas localidades de Tagish y Carcross. Allí nos esperaba una experiencia HelpX trabajando y cuidando perros de trineo durante dos semanas… ¡pero eso te lo contaré en el próximo artículo!
Sigue el viaje por Canadá
Post anterior del viaje: Subiendo desde el mar hasta el cielo
Siguiente post del viaje: Trabajando con perros de trineo en el Yukon







